lunes, 25 de septiembre de 2017

Extensiones de clip sintéticas (negras) - Tedi


Tedi es una cadena alemana de tiendas repartidas por toda España y especializadas en productos para el hogar a precios económicos: artículos de regalo, decoración, juguetes, droguería, accesorios, material de oficina, artículos de fiesta, herramientas... 

No voy casi nunca por no decir nunca, y en tiendas de este tipo me quedo con Dealz. Pero hay un producto en Tedi que para mí se ha convertido en compra fija: sus extensiones de pelo.

Antes de nada: quienes uséis extensiones POR FAVOR procurad llevarlas del mismo color, forma y densidad que vuestro cabello, y que no sean esas "extensiones" que parece que llevas un gato muerto colgando, por no hablar de las que son dos pelillos de rata y se nota perfectamente dónde acaba el pelo natural y dónde empiezan los pelajos de plástico. Que se ve cada cosa que es para llorar hasta el fin de los tiempos, y antes que llevar el "pelo" así, es millones de veces preferible llevarlo más corto pero bonito (aquí mencioné las bondades del cabello corto). 


Extensiones como Dios manda:


Volviendo a las de Tedi: son las típicas extensiones de clip y sintéticas, no de pelo natural (me niego a pagar mínimo 300 euros por unas extensiones que me pongo cinco veces al año). De color negro; las hay también en rubio y creo que en castaño. Al teñirme de negro se fusionan a la perfección con mi cabello y más teniendo en cuenta que solo me las suelo poner para salir de noche. Aunque alguna vez me las he puesto de día, y lo mismo: no se nota nada que es pelo falso. Por supuesto, insisto en que hay que colocarlas bien. Y saber llevarlas. Y el color hace muchísimo: cuanto más claro sea el cabello más riesgo de que se noten. Pero las negras con pelo negro se mimetizan de forma absoluta.

Son suaves, lisas con ligera ondulación, muy bonitas, y brillantes pero sin brillo artificial y plasticoso. Mi pelo teñido de negro azulado ya brilla muchísimo, por lo que las extensiones negras se fusionan de maravilla con él. Reitero que a simple vista no se nota en absoluto que no es tu pelo auténtico.

Y no son como esas extensiones sintéticas que venden en forma de mechones finos y por tanto necesitas comprar más de una para obtener una buena mata de pelo. Con una sola de estas extensiones consigo melena completa, pues abarcan de ancho toda la cabeza.


A la hora de guardarlas uso el mismo plástico en el que venían, pero sin el cartón. Metidas siempre en él, me aguantan perfectamente conservadas.


Nunca me han interesado las extensiones permanentes que te cosen o pegan a tu propio cabello. Paso de quedarme calva (son terroríficas las fotos de famosas y no famosas con calvas tremendas tras pasarse años con las permanentes). Ya llevo máximo cuidado con que las de clip no me tiren del pelo durante las poquísimas horas que las llevo puestas, pues como para ponerme las permanentes que te tiran del pelo las 24 horas del día durante meses o años, y así acaba luego el pobre de debilitado y cayéndose. 

Aparte de por evitar los tirones, yo las extensiones de clip las prefiero para uso puntual de cambio de look por unas horas, y el resto del tiempo llevar mi pelo al natural. Las de Tedi las utilizo esencialmente para salir de fiesta, y alguna rara vez que me las he puesto de día. Por supuesto, nada impide si alguien quiere usarlas con cierta frecuencia.

Los clips agarran perfectamente y sin tirar ni lastimar el cabello natural (si se saben poner bien, y reitero que no es lo mismo ponerte extensiones cinco veces al año, que todos los días). El agarre es absoluto y las extensiones no se caen ni por asomo: constatado tras horas de bailoteo y saltos metaleros hasta el techo.


Las he comprado ya tres veces (la última hace nada; de hecho las tengo sin estrenar) y cada una me dura unos 6 meses y a veces más, dependiendo de si no se han estropeado. Aunque me las ponga con tan poca frecuencia, son bastante delicadas y conforme las vamos usando se van enredando pelos, van saliendo nudos y en definitiva se van poniendo cada vez más feas y al final eso parece más un matojo de cardos negros, que una mata de pelo bonito. 

Al principio sí, pero conforme pasa el tiempo llega un momento en el que es imposible desenredarlas y devolverlas a su estado original, y tengo que tirarlas. Y mucho cuidado con dejarlas en el cuarto de baño antes de ponérselas, puesto que a las mías una vez les cayó agua de la ducha y cuando secaron se quedaron completamente enredadas y apelmazadas, horribles. Las tuve que tirar. Desde entonces, a mil kilómetros del agua. 

Hay que tratarlas como si fueran seda, para así prolongar su buen aspecto. Aunque por 4.50 euros que cuestan, me compensa con creces comprar unas nuevas. En cuanto veo que ya no lucen = sustitución.

Así pues; gracias a Tedi por menos de 5 euros me aseguro para ocasiones especiales cambio de look con melena hiper-larga. ¡Mejor, imposible!.

NOTA: 10 / 10

viernes, 22 de septiembre de 2017

Cuidado líquido hidratante Hydra Genius - L´Oreal Paris


L´Oreal lanzó hace unos meses este producto para el rostro. 

Se trata de una emulsión líquida que proporciona hidratación máxima sin engrasar la piel. Contiene aloe vera y ácido hialurónico: ambos conocidos por su inmenso poder hidratante. Inspirado en la cosmética coreana, Hydra Genius ofrece un cuidado hidratante ligero, refrescante y de larga duración (hasta 72 horas). Ultra-concentrado en agua, revoluciona el cuidado hidratante clásico del cutis.

Se encuentra disponible en tres versiones adecuadas para cada tipo de piel: secas-sensibles, normales, y mixtas-grasas. Yo elegí la intermedia. Mi piel es normal; ni seca ni grasa, aunque todavía tengo que luchar contra algún brillito que a veces me sale sobre todo en la frente pero nada grave: brochazo de polvo matificante y listo. Pero vamos, que entre el paso de los años y empezar a tomar la anticonceptiva, mi piel hace siglos que por fortuna dejó de ser una balsa de grasa, brillos y granos (habría matado por tener en la adolescencia el cutis que tengo ahora mismo).

Hydra Genius me encanta. Lo primero es que debido a su textura totalmente líquida, se absorbe inmediatamente en la piel -aunque yo siempre prefiero masajear un poquito-. Por ese motivo, resulta mucho más cómodo y rápido de aplicar que las cremas hidratantes convencionales. 

En cuanto toma contacto con el cutis, se siente como que lo hemos mojado. Pero enseguida se "seca" y asienta sobre la piel, sin dejar sensación húmeda ni residuos ni nada. 

Cierto que es muy fresco, haciendo la aplicación super agradable. Y deja la piel fenomenal: hidratada, fresca, suave y muy luminosa. 72 horas ni de broma, pero sí se siente hidratada durante todo el día. La sensación es inmensamente confortable, desde la misma aplicación al posterior resultado. Y huele genial.

Han colocado un dosificador en el bonito envase, con lo que evitamos que cada vez que lo usemos todo el producto entre en contacto con las manos y ambiente, "contaminándolo". Muy higiénico y un acierto por parte de L´Oreal. 

Contiene 75 ml (25 más que las cremas hidratantes de siempre), y en perfumerías ronda los 10 euros de precio. 

He comentado en el blog cremas faciales que me van fabulosamente costando dos duros, como por ejemplo la Hydractive de Vitesse que cuesta 6 euros pero la compro por menos de 4 en una perfumería de barrio, la HydraFresh de L´Oreal que la encontraba por 5 euros, la Nivea Soft por menos de 4, o tres cremas de LIDL que son tremendísimas a 3 euros el tarro. Hydra Genius cuesta unos euros más pero merece mucho la pena. Y recordar que entre su textura líquida y que lleva mucha cantidad, cundirá lo suyo.

NOTA: 10 / 10

jueves, 21 de septiembre de 2017

Lápiz de ojos Extreme Lasting - Essence



Ayer volví de realizar el Camino de Santiago, traducción = voy a intentar escribir algo legible. Eso sí: aunque ahora mismo no siento el cuerpo (y eso que entreno de la leche, que si no, miedo cómo estaría), enamorada de la experiencia del Camino se queda insultantemente corto. Sin dolor no hay gloria. Aprovecho para mandar un enorme abrazo a las increíbles, majísimas y amabilísimas gentes de Galicia. Paisajes, bosques, pueblos, Santiago de Compostela, peregrinos, autóctonos, la comida... me he enamorado de todo. 

En los últimos meses, tras éste horror de eyerliner en gel y éste horror de rotulador -menuda racha tuve; ambos acabaron en la basura estando prácticamente nuevos-, se les sumó este lápiz de Essence, que sustituye al desaparecido lápiz GelEra maravilloso: uno de los mejores lápices negros que he usado nunca (menudo chasco cuando lo retiraron).

Extreme Lasting, como su nombre indica, es un lápiz de ojos de extrema duración. Asegura una textura suave y sedosa, y gran pigmentación. Mi tono fue el negro ("Blacklove"). Lo de la textura y pigmentación lo cumple con creces: es suavísimo, cremoso, pinta fenomenal y queda hiper-negroNO es retráctil, aunque a simple vista lo parece.

La duración en el ojo es muy buena, aunque no llega a ser tan alta como la del antiguo lápiz Gel. Extreme Lasting me aguantaba intacto unas pocas horas y a partir de ahí empezaba a irse un poquito, aunque nada grave. Sus 4-5 horas como recién puesto me aguantaba, lo cual para mí está genial y más siendo lápiz -cuando quiero duración inalterable durante todo el día o noche uso eyeliner en gel-. Como cualquier otro lápiz de ojos, Extreme Lasting me iba perfecto en situaciones donde paso poco tiempo maquillada como salidas cortas a comer o al cine, o cuando me maquillo de forma muy simple como por ejemplo para ir a la universidad. Para maquillajes currados reitero que prefiero los delineadores en gel de tarrito y pincel.

Y lo que ODIÉ de este producto y razón por la que no volveré a comprarlo: la mina es malísima. Mi sacapuntas de Calvin Klein (me vino de regalo al comprar un lápiz de cejas de esa marca) lo tengo desde hace mogollón de años y saca punta genial a todos mis lápices de maquillaje y no los rompe jamás, pero este lápiz sacaba punta FATAL y se rompía cada dos por tresResultado: en menos de 3 meses lo terminé, cuando lo normal es que los lápices de ojos me duren mínimo 8 meses (como el lápiz Gel). Le pasó lo mismo que a éste de I Heart MakeUp: resultado perfecto en el ojo pero el lápiz se gastó enseguida.

Una pena, pues en el ojo funcionaba genial y solo cuesta 2.49 euros. Pero que siempre se estuviera rompiendo y se gastara en tan poquísimo tiempo... yo lo siento, pero no repito.

NOTA: 5 por lo de la mina. Como lápiz en sí, un 8.

martes, 12 de septiembre de 2017

Mis experiencias con la decoloración capilar


Llevo 17 años decolorándome el peloPor suerte solo lo hago una o dos veces al año -cuando me da la neura del cambio de look- (y cuando lo hago, pues ha habido años que he sido lista y no me he tocado el negro: color que mejor me queda con diferencia abismal). Ya pasé la época de llevar cada mes un color diferente, y ahora prefiero ser "aburrida" pero llevar siempre el pelo con el que más guapa estoy, a estar cambiando y que no me sienten tan bien.

Es lo único malo de llevarlo siempre teñido de mi amado negro azulado: que si alguna vez me apetece cambiar a más claro, al ser tinte negro tengo que decolorar por narices. Y ya sabemos que decolorar daña el cabello sí o sí, pero es que una decoloración mal hecha puede resultar en catástrofe (leer esto y esto). 

El decolorante ABRASA literalmente el cabello. El resultado es un "pelo" quemadísimo, hiper-seco y chicloso, desaparecen totalmente el brillo y la suavidad, las puntas se deshacen y se rompen con mirarlas, apenas se puede peinar, se te queda media melena en el peine... Y puedes dar gracias si "solo" te ocurre eso, pues en casos más graves puede provocar quemaduras en el cuero cabelludo y una importante caída del pelo.

Otra incómoda consecuencia siempre que decoloro: cuando llevo mi pelo negro y está sin quemar, suave e hidratado, no necesito usar secador ni planchas ni nada de nada, pues lavado y secado al aire ya queda con forma bonita (liso liso con puntas ligeramente onduladas). Mientras que cuando he decolorado, por narices tengo que alisarlo o rizarlo y usar mil cosas y dedicarle mucho tiempo, dado que al natural luce horrible: pierde la forma y está fosco, electrizado y con "rizo" feo, ni liso ni ondulado. Otra: cuando no está decolorado no tarda nada en secarse al aire. En poco más de media hora lo tengo completamente seco. Sin embargo, cuando está recién decolorado y por tanto estropeado y poroso, pasa días o semanas que tarda en secarse al aire ¡¡un montón de horas!!. Menudo rollazo. Pese a ello, nunca uso secador. Y cuando el cabello está recién decolorado, ya sí que, aparatos de calor = terminantemente prohibidos.

Aunque tampoco criminalicemos la decoloración: me la he hecho mil veces y sigo con pelo, y en mi experiencia siempre se recupera y con el tiempo vuelve a estar fuerte, nutrido, super suave y brillantísimo como antes. Y dependiendo del estado del cabello, de la calidad de los productos y de cómo realicemos el proceso, al igual que unas veces puede quedar masacrado otras he conseguido que quedara sin apenas daño. Importante: nunca decolorar si ya está estropeado, seco y débil de antes, porque ahí sí tendremos papeletas para terminar cortándolo por las orejas. Procurar siempre que vayamos a decolorar, que el cabello esté en el mejor estado posible. Si no, cuidarlo a lo bestia y esperar lo que haga falta hasta proceder a la decoloración. Mejor tardar más y que siga estando presentable, que ir a lo loco y terminar llorando viendo cómo se nos ha quedado el "pelo" (me ha pasado).

Y SABER HACERLA (leer, leer y leer), así como seguir a rajatabla las instrucciones del fabricante y vigilar a tope el tiempo de exposición: jamás superar los 40-45 minutos. Es muy tentador alargarlo para así aclarar más, pero exterminará el pelo. Según leí hace poco, ahora con la fiebre de teñirse de colores fantasía, para conseguir un aclarado extremo muchas chicas de países latinoamericanos son muy dadas a dejarse el decolorante puesto ¡¡varias horas!!. Lloro.


Exceptuando tres veces que me he decolorado en peluquerías, siempre me lo hago yo en casa. Estos son los decolorantes comerciales que he usado a día de hoy:

  • Decolorante Nutrisse de Garnier (llamado "Natea" hace muchísimos años). Fue el primero que utilicé hace 17 años y le siguieron innumerables veces. No usaba otro. Decoloraba muy intensamente, agarraba genial el tinte posterior y el nivel de daño era aceptable: desde luego no me dejaba el pelo indemne pero los he probado muuuucho más dañinos, incluyendo decolorantes de peluquerías. Es el mejor decolorante que he usado después del Olia. Hace unos años debieron retirarlo, pues no lo he vuelto a ver en ninguna tienda. Costaba 5 euros.

Versión prehistórica: el que me daba hace 17 años, cuando se llamaba "Natea":  


Versión moderna (también retirada):

  • Decolorante ColorCrem: creo que ya no se comercializa tampoco, habiendo sido sustituido por el actual Blonde Box de la misma marca. Decoloración intensa aunque no tanto como el de Garnier, y el color queda muy naranjoso aunque tiñamos encima con tonos ceniza por ejemplo. Y daño al cabello bastante alto. No es buen producto, NO lo recomiendo. Costaba entre 4 y 5 euros en perfumerías. Solo lo compré una vez y no repetí.
  • Decolorante Blonde Box (ColorCrem)HORROR ABSOLUTO. Fue el decolorante que usé cuando me ocurrió esto. Si queréis quedaros con el "pelo" en ese estado, compradlo. Este producto debería estar prohibido, así lo digo. Cuesta 5 euros que salen MUY caros: tuve que gastarme una pasta en productos de peluquería para evitar tener que cortarme el pelo a lo chico. Es ver la caja y me dan ganas de desmayarme al recordar cómo me dejó la melena. Anda que esta marca se ha lucido con sus decolorantes...
  • Decolorante Olia (Garnier). EL MEJOR CON DIFERENCIA. Agarraos porque lo que sigue es completamente cierto -al menos en mi caso-: no estropea el cabello. Lo reseca un poquiiiiiiito pero nada grave y que no se arregle en un par de semanas aplicando toneladas de mascarillas, aceites y demás cuidados. Pero lo que es quemarlo y dejarlo en estado lamentable, en absoluto. Lo he usado dos veces y el pelo siempre quedaba prácticamente igual que antes de decolorar. No sé si de verdad influirá tanto que no lleva amoniaco, pero desde luego, es el decolorante menos dañiño que he usado nunca. Merece un templo. Ni tacto ni aspecto estropajo, ni sequedad enorme, ni pelo quemado, ni rotura de que se cae a mechones... nada. Ya digo: como si no hubiera decolorado. Tampoco hay que tomarlo como carta blanca: siempre máximo respeto a la decoloración y si se puede evitar, mejor. Pero si decidís hacerla en casa y usar producto de supermercado, elegid éste sin dudarlo. Para colmo, consigue un aclarado bastante intenso (yo siempre parto de pelo teñido de negro, que cuesta de aclarar el triple). Precio: 6.50 euros.



Otras marcas de droguería también venden decolorante para cabello, como Kolestint, Nelly, etc... pero yo solo he probado los mencionados. Tener en cuenta que el Natea/Nutrisse fue el único que usé durante muchos años, así que quitando ese, conozco cuatro contados.

Decolorantes profesionales nunca he comprado, porque sinceramente, habiéndome decolorado en peluquerías y visto los "resultados", no creo que me esté perdiendo nada estratosférico (y más desde que descubrí el decolorante de arriba). Igual: me tiño todos los meses de negro azulado usando tintes de perfumería, y me dejan el color y el pelo perfectos. Una vez me teñí de negro en peluquería, y la verdad: nada que no consiga de la otra forma.

Por supuesto siempre hay que optar por productos de la mejor calidad, pero al igual que sucede con el maquillaje, quitando casos de productos abominables que no tienen solución, al final cuenta más la habilidad de la persona que el producto en sí.


Respecto a decolorarme en peluquerías, me lo han hecho en tres:
  • En un salón (NO franquicia) de renombre, premios nacionales incluidos, en una zona de playa cercana a mi ciudad -era mi primera decoloración en peluquería y fui hasta allí a propósito por su buena fama-: me consiguieron un aclarado intenso, pero al mismo tiempo un "rubio" tan naranja butano horrendo que no podía ni mirarme al espejo, así que al día siguiente nada más despertar me eché tinte negro. Y tardé tiempo en recuperar el brillo, suavidad y buen estado de mi pelo, dado que me lo dejaron para tirarlo a la basura. Sobra decir que no he vuelto. Si esto te lo hacen en "salones de renombre"......
  • Y en dos peluquerías de mi barrio: en la primera, se ve que el hombre tenía miedo a quemarme el pelo con la decoloración (o no sabía hacerla) y no tuvo narices a decirme que no iba a conseguir aclarar mucho, y debió realizarla floja o mal, y luego aplicó un tinte que quedó ¡castaño oscuro!. Vamos a ver: si me quito el negro negrísimo es para verme diferente a tope y conseguir un aclarado considerable. No rubio platino pero sí pedí un castaño muy claro / rubio oscuro o medio; me daba igual el tono, pero que se viera claro. Para dejarme el típico castaño oscuro soso como el que me dejó, me quedo con mi negro azulado mil millones de veces. Eso sí: se llevó su buen pastón por aclararme dos tonillos ridículos, cuando me aseguró que me lo dejaría bien claro. Encima, sin yo pedírselo me peinó unos "rizos" horrendos de señorona mayor, que fue llegar a casa y despeinarme con los dedos.
  • Y en la segunda, para rematar: leer aquí lo que me hizo esa buena mujer cuando me decoloró. Y aparte de quemarme el pelo Y LA CARA, otra que por "mínimo un tono 6" entendió "marrón oscuro". Hijos míos: que yo en casita me lo dejo mucho más claro, y es cierto que decolorar BIEN lo hacen pocos peluqueros... pero si no os atrevéis o no sabéis hacerlo, al menos sed valientes y decidlo, antes de que me gaste el dineral.
Resumiendo: en todas me dejaron el pelo frito y con un color horrible (naranja Chucky) o muy lejos de lo que había pedido (oscuro). Y quemadura en la cara de regalo. No niego que hay peluquerías que decoloran estupendamente -no hay más que ver a las famosas-. Pero tras MIS experiencias ¿se supone que debe ser criticable que yo o cualquier otra mujer nos queramos hacer estas cosas en casa? teniendo en cuenta que me lo he llegado a dejar mil veces mejor y sin ser peluquera ni quemarme la cara...

De todos modos, ya sea en peluquerías o haciéndolo por nuestra cuenta, lo que siempre digo: si se puede evitar la decoloración, mejor. Repito que el pelo siempre se recupera, pero eso sí: prepárate para pasarte semanas e incluso meses esclava total de tu cabello, hasta conseguir repararlo.

Yo desde luego; comparando mi pelo cuando lo llevo negrísimo azulado hiper-brillante, sano, suavísimo y que lavado y secado al aire ya se queda perfecto, a cuando lo llevo decolorado y en él se pueden freir huevos sin usar aceite y al natural es un manojo de cardos, que me esperen sentados los decolorantes, que ya no vuelvo a caer (o eso digo ahora, que conociéndome...). 

domingo, 10 de septiembre de 2017

Esmalte 60 Seconds Super Shine "Azure" - Rimmel London

He comentado tres esmaltes de la colección 60 Seconds Super Shine de Rimmel London: un plateado, un lila y un rojo cereza. Aunque en el pasado he tenido más tonos.

Todos coinciden en una calidad descomunal: pigmentación y cobertura absolutas de una sola pasada, acabado 100% liso y uniforme sin marquitas ni relieves (odio los esmaltes a los que les sucede eso), brillo impecable, secado muy rápido y duración genial en las uñas. 

Mi nuevo color es "Azure": un azul océano maravilloso, exótico, super vivo y 100% veraniego. Destaca muchísimo en las manos y durante este verano lo he usado sin parar. Mis azules favoritos en esmaltes son los oscuros pero éste ha sido una excepción. Para las que como yo sean adictas al azul en las uñas, este tono es una pasada. Y se repite en él la tremenda calidad que mencionaba al principio. Sumado a su precioso color, lo estoy usando muchísimo.

Contiene 8 ml y su irrisorio precio en perfumerías es de 1.99 euros, como todos los de esta magnífica gama 60 Seconds.

Con permiso de sus geniales barras de labios, los esmaltes de uñas son en mi opinión el producto estrella de Rimmel London. No en vano son mis predilectos cada vez que decido comprar uno. Otros que me chiflan son los Color Show de Maybelline, y recientemente he descubierto los esmaltes Color Riche de L´Oreal, que tela también. Muy buenos también los de Revlon. Y en KIKO depende del esmalte y colección: unos me han salido reguleros y otros maravillosos.

Habiendo esmaltes tan buenísimos y baratos como éstos de Rimmel London o los que mencionaba de Maybelline, no entiendo cómo hay gente que sigue comprando esmaltes en los chinos. Hace años cuando los esmaltes de esas marcas eran más caros pues vale ¿pero ahora?. Por 50 céntimos o un euro más yo ni me lo pienso. Y como con el maquillaje facial: prefiero tener pocos esmaltes pero buenos y que los use todos (ahora mismo solo tengo 11 y ya me parecen demasiados), que tener 50 que sean más malos que un dolor.

NOTA: 10 / 10

miércoles, 6 de septiembre de 2017

Metallic Lip Pencil - Elizabeth Arden


Metallic Lip Pencil es un producto de la prestigiosa firma estadounidense Elizabeth Arden. Perteneció a una colección de verano: Sun Goddess.

Se trata de un lápiz para labios en formato jumbo. Y no exagera con lo de "Metallic": deja un acabado hiper-metalizado y brillante, futurista total. Yo esperaba que quedara brillante, y desde luego, rebasó mis expectativas.

Es muy suave y cremoso, pinta fenomenal. Contiene 2.8 gramos. El diseño es precioso, con ese cuerpo rosa y las letras y tapa en dorado.

Mi color fue el Pink Bikini: un rosa demasiado claro para mi gusto. Unido al exagerado brillo metalizado, daba lugar a un tono y acabado que no me terminaron de convencer. En foto parece muy bonito, pero engaña y una vez aplicado en el labio el color era muy pálido (más que rosa quedaba casi blanco) y el efecto metalizado demasiado exagerado. No me favorecía. Me chiflan los rosas suaves en los labios, pero TAN claros no. Siendo morena no me sientan bien. Esperaba que quedara más rosa-rosa, y como digo, parecía que me había pintado los labios de plata. 

Me parece un color sumamente complicado de llevar, pues ya digo que queda casi blanco / plateado, pero quizá a chicas muy blanquitas les siente bien. En morenas, completamente prohibido.

Si nos fijamos en esta foto de cómo queda puesto y concretamente en la imagen inferior izquierda, a mí me quedaba en los labios como en esa foto el color a la izquierda del todo, donde parece casi blanco. Las fotos engañan y puede verse muy rosa, pero reitero que en los labios quedaba bastante pálido.


Lo compré como producto descatalogado en Ebay USA y no recuerdo cuánto costó pero fue poquísimo dinero, creo que no más de 5 euros con gastos de envío incluidos. Para ser de Elizabeth Arden fue regalado (al igual que muchísimas firmas de maquillaje en Estados Unidos es más barata, y más siendo oriunda de allí). 

Pese a ello, el producto ya digo que no me emocionó en absoluto. Terminó en la basura, dado que lo usaba menos que un cuaderno de química como hobby.

Sin embargo, tengo que aprobarlo. Porque el cosmético en sí no fallaba en nada y ofrecía lo que prometía; es solo que yo esperaba otro color. No fue culpa del producto.

Me pasó lo mismo con el primer Multiple de NARS que tuve, que el producto me pareció excepcional (no en vano el mes pasado me hice con otro), pero habría preferido otro color. Es lo malo de comprar maquillaje por Internet. Por eso yo siempre prefiero comprar en tienda física, para poder probar primero los tonos.

NOTA: 5 / 10

lunes, 4 de septiembre de 2017

Leche corporal con extracto de miel - Cien

Esta es mi actual crema para cuerpo, alternándola con la Nivea de lata azul y con la fabulosa loción corporal de vainilla y macadamia de Tulipán Negro.

De la alemana Cien (marca blanca de supermercados LIDL) he usado productos que me parecen la bomba: tres cremas faciales, leche limpiadora, discos desmaquillantes y una crema corporal de edición limitada de verano con olor a vainilla y coco. Pero también se ha dado alguna decepción: bálsamo labial, tónico facial, y ahora esta crema para el cuerpo. Aunque al igual que un desodorante que usé, no es que me parezca mala-mala: es solo que la apruebo de forma raspada.

Se trata de una leche corporal que contiene extracto de miel y aceites naturales. Exenta de parabenos. Trae 400 ml y está tirada de precio: no lo recuerdo exacto pero no llega a 2 euros.

Me parece una crema super básica y normalita, del montonazo. No le noto especial nutrición ni nada de nada. Se extiende bien, es ligera y se absorbe enseguida, pero como crema corporal no me dice nada. Encima yo la compré por lo del extracto de miel, creyendo que tendría un olor riquísimo.... y para nada. No huele mal en absoluto, pero el olor a miel todavía estoy esperando encontrarlo.

Hay dos variedades más: de argán y de almendras, y no sé si alguna otra. Por el precio que tienen no descarto probarlas en un futuro, a ver si resultan mejores que la de miel.

Reitero que no es mal producto, pero ya digo que no me ha emocionado nada. Una crema corporal entre tantísimas, que realiza su función correctamente pero no ofrece nada destacable. No repetiré.

NOTA: 5 / 10

viernes, 1 de septiembre de 2017

Latitas Glow Touch Lips & Cheeks (Heavy Honeysuckle y Wave Hibiscus) - KIKO


Este es mi producto KIKO favorito desde siempre: sus latitas 2 en 1 que son labial y colorete. 

Es una pena que no sea producto fijo de la marca italiana, porque mira que es tremendo. Las han sacado en diversas ediciones limitadas cambiando los diseños de los envases y los nombres, pero el producto era el mismo. A veces suelen verse en épocas de liquidaciones en las tiendas KIKO, cuando traen productos de colecciones antiguas y los ponen tirados de precio. Sea como sea, si se ven recomiendo hacerse con una de ellas.

He tenido tres o cuatro. La última perteneció a la edición limitada Boulevard Rock y las latitas se llamaban "Glow Touch". Pero ya digo que han estado en varias colecciones y con nombres diferentes.


Son unas latitas metalizadas monísimas que contienen una crema "dura" (misma textura que la de una barra de labios) la cual sirve para colorear labios y mejillas. Como sombra de ojos también supongo que valdrán, aunque no las he probado así y de hecho las veo demasiado cremosas y grasas para el párpado: no tiene pinta de que fueran a durar puestas, pero todo es probar.

Como colorete quedan divinas, exactamente igual que los coloretes en crema: se consigue un efecto tremendamente natural, jugoso (pero nada graso), radiante y muy luminoso.

Y como labiales son también la maravilla; tanto o más que en colorete. Lo mismo: resultado super natural, favorecedor y luminoso.

El acabado no es ni mate ni brillante sino ligeramente satinado, favorece un montón. La textura es perfecta: muy agradable, ligera, deslizante y ultra-fácil y rápida de aplicar con los dedos sin necesidad de usar pinceles. La duración no es descomunal pero tampoco es una birria, aguantando unas horas en perfecto estado tanto en labios como en mejillas.


A su acabado bellísimo, ultra-favorecedor y a la vez discreto ayuda que los tonos son muy naturales. Alguno en la lata puede parecer intenso pero una vez aplicados en el rostro son colores prácticamente nudes. 

He tenido dos rosas: el tono "Heavy Honeysuckle" es un adorable rosa suave, PRECIOSO. Puesto quedaba increíble tanto en labios como en mejillas. Siendo fanática como soy de los tonos rosados en maquillaje (con pelo negro azulado quedan descomunales), este color me enamoraba.


Y "Wave Hibiscus": rosa con matiz melocotón. Sigo prefiriendo el Heavy Honeysuckle al ser rosa-rosa, pero éste no se queda nada atrás.

Ambos son rosas maravillosos que embellecen una barbaridad. Utilizados a la vez como labial y colorete se consigue un maquillaje precioso y muy dulce.

Son ideales para maquillajes discretos (los usaba a destajo para la universidad), aunque también podemos combinarlos con un maquillaje de ojos super intenso y así equilibrar y dejar mejillas y labios suaves.


En los labios este color a mí me quedaba idéntico al que lleva mi diosa Adriana en esta foto (la cara no se me copió, qué mala suerte):


Aparte de esos dos colores, a lo largo de los años tuve alguno más pero no me acuerdo del tono. Y no estoy segura, pero creo que repetí con el fantástico Heavy Honeysuckle.

Junto a sus colores tan naturales y favorecedores, lo que más me gusta de este producto es su inmensa comodidad. Tanto a la hora de aplicarlo con los dedos, como por su cómodo y práctico formato en latita que permite llevarlo a cualquier parte y retocar en un santiamén.

Pese al pequeño tamaño de la latita contiene 18 gramazos, lo que equivale a 5 barras de labios o 5 coloretes. Teniendo en cuenta que una sola barra o colorete dura AÑOS, nunca conseguí terminar ninguna de estas latitas. Desde luego, es un producto que cunde. Si yo he tenido barras de labios como ésta de Dior que me duró más de 7 añazos, no quiero imaginar lo que durarán estas latitas conteniendo cinco veces más producto.

El precio de cada lata cuando lanzaban las colecciones era de 5.90 euros. Nada caro, pero es que si las comprábamos durante rebajas o liquidaciones salían por entre 3 y 2 euros e incluso menos (la Wave Hibiscus me costó 1.70). Brutal.

Espero que vuelvan a sacarlas en otra colección, o aún mejor: que las dejen en el lineal fijo de la marca. Es un producto que siempre se echa de menos: me quedo corta calificándolo de genial. 

Como digo: mi cosmético favorito de KIKO.

NOTA: 10 / 10